Administra o teu Blogue

¡Crea o teu Blogue Xa! Doado e Gratis

Comando Cultural Os Rabiscos-Sobre el término decrecimiento y sus usos-Carlos Taibo

sarampelo — 13-04-2009 GTM 1 @ 21:53

 

 

 

 

Comando Cultural Os Rabiscos

 Artigo para o Mañanceiro de Carlos Taibo

 

         Sobre el término decrecimiento y sus usos 

 

 

carlos-taibo7.jpg

Carlos Taibo      

          No es propósito de estas líneas explicar lo que en los últimos tiempos se entiende por decrecimiento. Me limitaré a señalar que somos muchos los que pensamos que, habida cuenta de la magnitud de las agresiones que el capitalismo imperante ha asestado contra la naturaleza, y al menos en el Norte opulento, se impone reducir los niveles de producción y de consumo de muchos bienes, y ello de resultas de al menos tres circunstancias: vivimos por encima de nuestras posibilidades, es urgente cortar emisiones que dañan peligrosamente el medio y, en fin, empiezan a faltar materias primas vitales, en lo que se antoja un regalo envenenado para las generaciones venideras. Por emplear las palabras de Beppo Grillo, "el único programa que necesitamos se resume en una palabra: menos. Menos trabajo, menos energía, menos materias primas".                       

          Lo que quiero discutir, antes bien, es si el término decrecimiento es el adecuado para describir esa propuesta o, por el contrario, y como señalan voces muy respetables, arrastra problemas severos. Dejaré claro desde el principio cuál es mi percepción al respecto: aunque no deseo ignorar que ese vocablo plantea, sí, sus problemas y no es en modo alguno perfecto, al cabo sugeriré que, pese a ello, tiene virtudes que lo hacen preferible a otros --la verdad es que no sobran los posibles sustitutos-- que se sugieren como alternativos.                         

               Empezaré por señalar que, hablando en propiedad, ninguno de los conceptos que utilizamos para describir iniciativas complejas deja de suscitar polémicas. Valga un ejemplo para ilustrarlo: aunque la mayoría de los improbables lectores de este texto se confesarán anticapitalistas, parece evidente que no todos los discursos que se reclaman de esa etiqueta son suscribibles. Determinadas modulaciones del rigorismo islamista, sin ir más lejos, contestan agriamente el capitalismo sin que --parece-- sus cimientos conceptuales y su propuesta final sean, claro, los nuestros.                         

              A duras penas, y en semejantes condiciones, podría uno pretender que el término decrecimiento está libre de carencias y pecados. Hay quien señalará, así, que en realidad en el planeta contemporáneo se ha abierto camino en los últimos meses un activo proceso de decrecimiento que es resultado de eso que ha dado en llamarse crisis financiera; salta a la vista que ese proceso nada tiene que ver, sin embargo, con lo que proponemos, y ello por mucho que, a la hora de describirlo, resista el empleo --bien es verdad, eso sí, que más bien raro-- del mismo término. En paralelo, tampoco faltará quien aduzca que la palabra crecimiento en su sentido más cotidiano tiene entre nosotros un cariz positivo --el que se revela cuando hablamos, por ejemplo, de crecimiento personal--, de tal suerte que no parecería razonable atribuir una condición saludable, también, a su antítesis. En un sentido más profundo, lo suyo es reconocer que lo del decrecimiento acarrea un riesgo nada despreciable: si declaramos rechazar el concepto de crecimiento porque entendemos que incorpora una aberrante inclinación en provecho de lo estrictamente cuantitativo y en detrimento de la consideración de variables sociales y medioambientales fundamentales, corremos el riesgo de que, al contraponer el vocablo decrecimiento, éste se vea impregnado del cuantitativismo de su contrario, de tal suerte que se traslade la idea de que, en los hechos, lo único que demandamos es que se verifiquen reducciones en los niveles de producción y de consumo.                             

           Al respecto, y en una primera y respetable respuesta, se aducirá, entonces, que debemos poner el acento, no en la demanda de esas reducciones, sino en la condición del proyecto alternativo --primacía de la lógica social frente al consumo y la propiedad, reparto del trabajo, ocio creativo, reducción del tamaño de muchas infraestructuras, preponderancia de lo local sobre lo global, sobriedad y simplicidad voluntarias-- que defendemos, o, lo que es casi lo mismo, que debemos tirar por la borda el término decrecimiento. Sospecho que, de operar de esa manera, lo que ganaremos por un lado lo perderemos por el otro. No se trata, claro, de esquivar la mención, siempre necesaria, de los rasgos del proyecto alternativo. Lo que se trata es de preguntarse si la mera enunciación de éste, mil veces realizada desde la trinchera del ecologismo radical, es suficiente, en clave de comunicación pública, para desvelar un problema tan hondo como el que hoy tenemos entre manos y para despertar muchas conciencias aletargadas. Y ello por no hablar de lo que por momentos parece evidente: algunas de las manifestaciones del proyecto ecosocialista de siempre no acaban de dar el paso definitivo en el sentido de cuestionar directamente las presuntas virtudes del crecimiento económico tal y como éste se despliega en nuestras sociedades. En ese sentido, el término decrecimiento, pese a su carencias, tiene la virtud de poner delante de nuestros ojos determinadas exigencias que en otras circunstancias quedarían un tanto mortecinas. Dicho sea de paso, no parece que sea distinto lo que corresponde afirmar del vocablo acrecimiento, que más bien parece invocar la conveniencia de dejar, sin más, las cosas como están.                               

               Es verdad, sí, que la discusión que nos atrae tiene perfiles distintos si utilizamos los indicadores económicos del sistema o si empleamos otros de carácter alternativo. En el primer caso no hay manera de esquivar una conclusión: nuestra demanda de acabar con la actividad --o al menos de reducir ésta sensiblemente-- de sectores como el de la industria militar, el automovilístico, el de la aviación, el de la construcción o el de la publicidad se traduciría inevitablemente en una reducción del producto interior bruto (PIB), sin que sea sencillo entender qué es lo que de malo aprecian en ello quienes recelan del término decrecimiento. Parece como si reclamar medidas que deben rebajar los niveles del PIB fuera, en sí misma, una actividad pecaminosa. Harina de otro costal es, claro, lo que sucedería si utilizásemos indicadores alternativos que valoren en su justo punto las actividades --enunciemos su condición de manera muy general-- de cariz social y medioambiental. No hay ningún motivo para rechazar que, entonces, el retroceso de los sectores económicos cuya actividad queremos que se reduzca se vería compensado por el impulso que recibirían esos menesteres sociales y medioambientales, con lo que, en el cómputo final, la economía en conjunto podría, con arreglo a esos indicadores, no decrecer                             

               Pero no debemos olvidar que, por muy lógica que sea esta última consideración, y no sin paradoja, lo cierto es que el común de las gentes razona en términos de los indicadores convencionales, de tal suerte que parece preferible poner delante de los ojos de la ciudadanía lo que aquéllos, pese a su impresentabilidad general, revelan bien a las claras: el peso ingente de actividades económicas extremadamente dañinas para el medio natural y la necesidad consiguiente de ponerles freno. Ya sé que hay quien aducirá que asumir como propio, aun a regañadientes, ese terreno de juego es una opción delicada, o al menos lo es si uno demanda, en época de elecciones, el cierre de un sinfín de complejos fabriles y el reparto del trabajo (tal vez esto explica, siquiera sólo sea de modo parcial, por qué el ámbito en el que las propuestas de decrecimiento germinan con mayor rapidez es el que proporciona el mundo libertario, por definición ajeno a las consultas electorales).                                  

                 La réplica en este caso es sencilla: lo que en ningún caso debemos hacer es trampear con cuestiones tan delicadas como éstas, toda vez que podríamos deslizarnos por un camino mil veces recorrido, como es el de rebajar nuestras propuestas para que la ciudadanía no vea en ellas lo que a muchos nos gustaría, muy al contrario, que viese con claridad. En este orden de cosas, el término decrecimiento tiene la virtud del aldabonazo que coloca delante de nuestros ojos un problema fundamental tras obligarnos a formular preguntas muy delicadas sobre la sinrazón que rodea al crecimiento que nos venden por todas partes. Creo firmemente, por lo demás, que eso es lo que aprecian en él la mayoría de los interpelados, como me atrevo a adelantar que en realidad la posición de algunos de sus detractores nace, no de una disputa nominalista menor y comprensible, sino, antes bien, de una discrepancia con respecto al fondo de la cuestión, una discrepancia que oculta en su caso la huella de un discurso productivista que se resiste a tomar nota de lo que ocurre hoy en el planeta.                                   

                  Esa capacidad de despertar conciencias no la tiene, por lo demás, ninguno de los respetables vocablos alternativos que se manejan. Ello no es óbice, naturalmente, para que quienes nos reclamamos del decrecimiento pongamos todo nuestro empeño en subrayar que el proyecto correspondiente no implica en modo alguno, antes al contrario, una general infelicidad. Trabajaremos menos y, muchos, ganaremos también menos dinero, pero disfrutaremos de más tiempo para otros menesteres y demostraremos fehacientemente que es posible vivir, más felices, consumiendo mucho menos y asumiendo, claro, un ambicioso proyecto de redistribución de la riqueza.

------------------------------------------------------------------------------------




 


 

Comando cultural Os Rabiscos-G20, a gran mentira do século XXI-Teo Cardalda F.

sarampelo — 10-04-2009 GTM 1 @ 20:21

 

 

Comando Cultural Os Rabiscos

 

 

 

 

 

Comentario de Teo Cardalda F.

G20, a gran mentira do século XXI 

 

É tempo de facer un pequeno análise da xuntanza dos líderes mundiais para esa tan cacarexada “refundición do capitalismo”. Nese mesmo día as rúas de Londres estaban cheas de manifestantes co balance dun morto pola policía (ver vídeo). Había catro manifestacións que representaban aos catro xinetes do Apocalipses deste século: a do cambio climático, a dos delitos financeiros, o paro e a fame e a sen razón das guerras. Desde o meu punto de vista faltaba outro xinete que ven dominando desde fai un tempo ata agora como é a falla de valores, alicerce que sustenta todo o demais.untitled14.bmp 

Desde fai  máis de dúas décadas, cando subiron ao poder Margaret Thatcher en Gran Bretaña e Ronald Reegan en USA, estes foron os que impulsaron ata tódalas consecuencias a teoría de Milton Friedman, teoría que está fracasando estrepitosamente: máis fame no mundo e máis concentración de capital en poucas mans, e isto que está acontecendo agora é a herdanza que nos deixou estas dúas boas pezas, o Vaqueiro e a Dama de Ferro. 

fotocumbre-interior.jpg

Ao pasar os anos acontecía unhas loitas e manifestacións alí onde ían as cumes do G8 e berraban cunha consigna onde aseguraban que “outro mundo é posible”, alertaban da desfeita a nivel mundial deses “cinco” xinetes do Apocalipses. Os medios xa estaban coas tendencias e consignas dese gran capital salvaxe acusando a estes de antisistema, violentos, anarquistas, comunistas, e algúns medios máis afíns ao salvaxismo financeiro os acusaban ata de terroristas. A todo este movemento antisistema, o sentido común e o tempo lles está dando a razón. 

Agora chegou a desfeita e queren “refundir o capitalismo”. ¿Quén cre aínda no sistema?. Soamente os poucos que se benefician del e provocaron este caos económico, financeiro e de valores. Ante esta visión e panorama do que está acontecendo, eu desde esta sinxela tribuna súmome e apoio a estes movementos, aínda que eses xornalistas “mandilóns”ao servizo deses  intereses bastardos acúsenme de anarquista, violento ou antisistema. Cousa que non son nin anarquista nin violento, soamente estou contra este sistema de pes de barro doente de cancro que queren curar con aspirinas.  

20090329elpepieco_2.jpg

Este líderes en catro horas tomaron uns medidas que ven sendo máis do mesmo, pero unha das medidas que me deu máis noxo foi darlle recursos dun billón de dólares ao FMI, un moribundo que queren facer revivir, cando foi o causante que fundiu o mundo impoñendo a súa política económica (política USA) en recortes de gastos sociais, privatización das empresas públicas, receitas que hoxe están moi cuestionadas. En fin, un “chiringuito” capitalista para xestionar as supostas axudas (negocios) dos países imperialistas que manexan os destinos globais. O principal é manter ese moribundo do FMI.  É como  meter o raposo no galiñeiro para seguir ás andadas. Estes organismos moribundos do F.M.I. e o Banco Mundial son os vampiros que conduciron á miseria aos países do terceiro mundo, deixándoos secos das súas materias primas e agora intentan facer máis do mesmo inclusive co primeiro mundo. De aniquilar estes dous vampiros, os do G20 non queren nin oír nin falar.  

int455288be_1.jpg

A medida que máis me fixo rir, foi a de un compromiso “radical e firme” contra eses “paraísos fiscais”. Estes están de coña mariñeira e seguen insultando á intelixencia do persoal, cando Gran Bretaña que pertence á CEE coa súa propia moeda  “administra” algúns Paraísos Fiscais de : Bahamas, Bermudas, Gibraltar, Isla de Man, Islas Caimán, Jamaica, Jersey e Islas Seychelles, e podemos seguir enumerando  outros “paraísos”  como os que administra USA e outros. nato-300x300.jpg

Coido, e non é surrealismo,  que estamos sendo testemuñas neste final de década do século XXI ante un golpe de estado mundial encuberto, cun brazo armado como é a OTAN. Oxalá o meu maxín atópese trabucado. Estes “líderes”políticos que nos toca vivir son aprendices do Diaño. Mala chispa os coma, e nós a seguirlle votando. 

      

 

Comando cultural Os Rabiscos-Marcelino y Josefina, por Xesús R. Abuín

sarampelo — 09-04-2009 GTM 1 @ 20:45

Comando Cultural Os Rabiscos  

redondo-abuin.BMP

Artigo de Xesús Redondo Abuín  

MARCELINO Y JOSEFINA 

 A este hombre y a esta mujer los ataron duro. De pies y manos. Pero no les ataron el alma. No pudieron atársela. El alma no fueron ni serán capaces de atársela jamás. Jamás de los jamases. Sus almas son y han sido de vuelos siderales. No hay ni hubo carcelero capaz de echarle la aldaba a sus sueños de tan altos. Josefina y Marcelino son la dignidad de clase matrimoniada. Digo de clase y acaso lo de clase sobrase. A esta mujer y a este hombre nadie podrá afearles jamás nada de índole mundano. 35528.jpg

Nada de nada. Ellos no le deben al mundo ni el zumo de zanahorias de cada mañana.  El mundo, sin embargo, les debe a ellos hasta el aire que respira. No por su coherencia unívoca. No. Por su civismo. La coherencia no es un valor en sí misma. Las hay horribles. Tampoco por los logros obtenidos en el terreno de los principios. Son mínimos. Y aún así están en vilo. Lo mucho que el mundo les debe a ellos es que pudiendo irse al nunca más con las alforjas macizas, se van a ir con lo comido por lo servido: 1.500 euros de pensión entre los dos y un pisito de 60 metros cuadrados en una cuarta planta, sin siquiera ascensor que les evite el tener que ver las estrellas cada vez que tienen que bajar del pisito a la calle o subir de la calle al pisito.  Se van a ir con lo puesto. Sí. Pero con la cabeza muy alta. Que fue el objetivo estratégico número uno de toda su vida.

Era lo que Marcelino les soltaba a sus carceleros en sus propias narices cada vez que ellos se lo ponían a tiro: yo saldré de aquí por la puerta grande y con la cabeza muy alta, les decía, y los que la tengan de ustedes, tendrán que agacharla y seguir entrando y saliendo por la de servicio. Más de una vez lo oí yo decírselo. Qué sabrán lo que es eso los que sólo buscan salvarse ellos así se joda todo maría santísima. Qué sabrán lo que es eso los que lo expulsaron de tan mala manera de su propio templo, policía en ristre. 2895008078_277995998f.jpg

Con Marcelino topé por primera vez en el penal de Soria en 1968. Era puro invierno, frío, duro, como son en Soria los inviernos: el viento del Moncayo nos congelaba hasta el aliento, ni el Duero, con ser el Duero, lograba favorecernos. Cuando llegamos allí los de la causa 68/68 debatían todos los presos en asamblea ir o no ir a la huelga de hambre para obligar al Régimen a reconocer nuestra condición de presos políticos y para aportar nuestro grano de arena a la lucha por la amnistía. Y salió sí. Sin un solo no ni una sola abstención. La división de opiniones surgió en cuanto a la duración: unos defendían que diez días, otros que doce. Marcelino fue de los del doce. No era él de los de un paso atrás ni para coger impulso. Ni es. Pero en su fuero interno prevalecía y prevalece el alma de fresador que lleva dentro. Es propenso a apretar las tuercas. Lo era y lo es. Como debe ser. 

Josefina y Marcelino: aquí un amigo de por vida. 

Unha imaxe vale máis que un millón de palabras.

sarampelo — 03-04-2009 GTM 1 @ 14:08

Unha imaxe  ( neste caso ) vale máis que un millón de palabras.

termopla.jpg

 Sarampelo:  Só dúas palabras restadas ao millón: Cada quen que o interprete a súa maneira. Non lle vai mal a esta historia Euskalduna esta canción de Laura Pausini:


" quién es, qué te dará, en qué es mejor que yo. Estoy buscando las razones aunque algunas veces no hay razón. Yo por tí, tú por mí Las cosas no nos fueron bien aún siendo así. Y una vida entera a mí no me vale porque no se viven, dos historias iguales. Con los ojos me lo dices, no hables no vas a olvidarme. Es dificil para mí intentar vivir y sonreir sin abandonarme a la añoranza sin saber a donde voy sin tí. Yo por tí, tú por mí. Ya no es la hora ... "

Roubo ao pobo que é o que paga

sarampelo — 25-03-2009 GTM 1 @ 01:29
p_24_03_2009.jpg gobil.gif




(Iván Lira)


(Ilustración recollida de Insurgente)

Roubo ao pobo que paga
O premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz criticou o plan de axuda aos bancos anunciado onte polo secretario do Tesouro estadounidense, Timothy Geitnner. Segundo manifestou, o programa para eliminar os activos tóxicos dos balances das entidades financeiras é un "roubo aos contribuientes americanos ao expoñelos a demasiado risco". Pola súa banda, o tamén premio Nobel de Economía Paul Krugman afirmou que está "destinado a fracasar". Ler máis.........

 

 

Fervello: Xa está ben de tocarnos as "pelotas" aos que menos temos e iso soamente non acontece en EEUU senón que tamén pasa neste país das "marabillas".

Temos unha crise galopante e cada vez imos a máis e o único que se lle ocurre a este goberno e embrollarse co xefe da oposición con cousas que non teñen pes nin cabeza, soamente é para intusiasmar ao persoal de que están con enfrentamentos, onde practicamente con respecto á crise tanto un partido cómo o outro dan as mesmos remedios: máis leberalismo salvaxe e apoio económico aos bancos. Intentan curar esta crise con aspirina, cando temos un cangro con metástase. As forzas represoras xa están quentando para dar leña (xa están dando)  a todo aquel que se mova pedindo xustiza e traballo.  Logo comezaremos co rol dos grandes medios Radio, Televisión e medios escritos como un novo exército represivo do sistema,  isto si que vai ser glorioso, pan e circo.

Saben positivamente que temos que voltar ás nacionalizacións da banca (ou crear unha banca pùblica), a enerxía e sectores extratéxicos da economía para tratar de facer un control da salvaxe privatización que está corroendo  un mundo que podería ser sostible e rematando cos valores do ser humano ata límites insospeitados. Os cabróns  socialdemócratas o saben moi ben,  pero non teñen ovos para facelo xa que están metidos ata as mesmas entrañas con ese gran capital salvaxe. Todo o demais son "coñas mariñeiras". Non fai falla ser un grande economista con palabras "extrógenas" "picos de ouro" e aduladores de Milton Friedman (teoría  deste economista que fracasou) para darse conta a onde imos con esta teoría do mercado. Imos a tomar por saco.

Comando Cultural Os Rabiscos-Quintín Cabrera o Cantor do Compromiso- Teo Cardalda

sarampelo — 15-03-2009 GTM 1 @ 22:57

Comando Cultural Os Rabiscos 

 Teo Cardalda F.     

Quintín Cabrera o Cantor do Compromiso

            

        Pouco ou case ren saíu a nova neses “falsimedia” do politicamente correcto do pasamento dun grande cantautor cómo foi Quintín Cabrera, seguro que foi moito máis importante a bosta e podredume que ese día vomitou ás TV. cos seus programas lixo.                         

Algún que outro xornal o comentou de pasada e correndo. Neste país do que estamos a xogar á “democracia” tes que ser pesebrista e adorar ao deus de quenda, senón non tes cabida. Cómo dicía sempre a miña avoa, xamais o esquezo, “mala centella os coma”.            cabrera.jpg 

Calou o cantor. Foise o cantautor, xa non escoitaremos a súa voz en persoa. En Uruguai en España choran os sorrisos e murcháronse as flores.

Quintín Cabrera, artista  dos pes á cabeza. Artista dos que xamais se renderon, sempre co seu compromiso social  ante esta realidade actual de valores tirados polo chan nun mundo de bafuallada cobizosa e retrincada. Quintín un profesional íntegro que sempre desde aquel día de 1967 que participou no Festival da canción protesta en Cuba mantivo firme esa posición nas trincheiras heroicas, no que hoxe lle chaman o “politicamente incorrecto”.                      

O coñecín persoalmente en Vilagarcía de Arousa nunha actuación e tiven a sorte de charlar con el durante esa noite e no día seguinte, a impresión que me deu foi impactante, respiraba humanidade por tódolos seus poros, era un grande entre os grandes, falamos do humano e máis do divino, as horas que tiven con el parecéronme minutos xa que nese anaco de tempo aprendín a valorar moito máis o que significa a amizade.                      

En Galicia sempre lembramos aos grandes e íntegros como “Bos e Xenerosos” e Quintín está e estará  entre eles. Ata sempre compañeiro, que a terra che sexa leve.

Dolorosa Crónica de Urxencia por Carlos Tena

 

 Este é un anaco da canción: 

“Yo vengo de un país que ya no existe” 

“Por eso caducó mi pasaporte.
Tengo tantos países para no tener nada
por ir dándome sin pensar en fronteras:
a nadie le importa en las aduanas
que llene de cielos mis bolsillos,
de mares y lunas mi guitarra.”
  

 

Video 

 

O ex presidente Felipe González di que non hai alternativa ao capitalismo

sarampelo — 13-03-2009 GTM 1 @ 23:32

O ex presidente Felipe González di que non hai  

alternativa ao capitalismo e arremete contra  

Hugo Chávez.    

O ex presidente do goberno Felipe González asegurou que o capitalismo está en crise "pero non existe unha alternativa, porque esas formas de caudillismo do século XIX con mangueiras de petróleo na man non son alternativas", aínda que asegurou o amigo do millonario Carlos Slim e ex deputado do PSOE, que a diferenza entre a crise actual e a do ano 29 radica na rápida reacción dos políticos agora en comparación coa anterior. Todo isto díxoo González ante mil empresarios e políticos andaluces, onde expuxo ademais a necesidade de que o Estado de diñeiro aos bancos, defendeu o papel dos empresarios, a enerxía nuclear, en fin... . Non se facilitou o que cobrou este señor pola conferencia. Ler Máis...... mitifefelipe.jpg---

-------------------------------------------------- 

O Sr. X di que temos que darlle diñeiro aos que provocaron a crise. Este home porque non se deixa estar na súa casiña coa nova fémina e non tolee, xa que toleu no seu día cando comezou a privatizar ata o ar, cousa que seguiu despois o outro tolo das armas de destrucción masiva.Non me estraña ren que este home defenda a aquel corrupto e masacrador de estudantes o da Intenacional Socialista, ex presidente de Venezuela Carlos Andrés Pérez e a o seu amigo millonario venezolano Cisneros. No mitín da campaña galega en Vilagarcía de Arousa comeulle o coco ao persoal dicindo : “ A los bancos tenemos que meterlos en cintura”. Que contradicción a deste homiño. Pode ser que entendéramos mal e dixera : “A los currantes tenemos que apretarlos”. Sempre  xogou a tres bandas . ¿Canto cobraría por esta “arenga”?. ¿ Qué lle darían os das nucleares ?.  Pablo Iglesias desde o alen debe estar moi orgulloso deste señor "socialista". 

 

Xoán de Cagalloso e Soutomaior 

 

Comando Cultural Os Rabiscos-En defensa del decrecimiento-Carlos Taibo

sarampelo — 12-03-2009 GTM 1 @ 14:22

Comando Cultural Os Rabiscos 

Artigo de Carlos Taibo para o Mañanceiro   

En defensa del decrecimiento carlos-taibo6.jpg 

*Carlos Taibo           

        La visión dominante en las sociedades opulentas sugiere que el crecimiento económico es la panacea que resuelve todos los males. A su amparo --se nos dice-- la cohesión social se asienta, los servicios públicos se mantienen, y el desempleo y la desigualdad no ganan terreno. Sobran las razones para recelar, sin embargo, de todo lo anterior. El crecimiento económico no genera --o no genera necesariamente-- cohesión social, provoca agresiones medioambientales en muchos casos irreversibles, propicia el agotamiento de recursos escasos que no estarán a disposición de las generaciones venideras y, en fin, permite el triunfo de un modo de vida esclavo que invita a pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y, sobre todo, más bienes acertemos a consumir.  2544907256_77f550ddcf.jpg               

         Frente a ello son muchas las razones para contestar el progreso, más aparente que real, que han protagonizado nuestras sociedades durante decenios. Piénsese que en EE.UU., donde la renta per cápita se ha triplicado desde el final de la segunda guerra mundial, desde 1960 se reduce, sin embargo, el porcentaje de ciudadanos que declaran sentirse satisfechos. En 2005 un 49% de los norteamericanos estimaba que la felicidad se hallaba en retroceso, frente a un 26% que consideraba lo contrario. Muchos expertos concluyen, en suma, que el incremento en la esperanza de vida al nacer registrado en los últimos decenios bien puede estar tocando a su fin en un escenario lastrado por la obesidad, el estrés, la aparición de nuevas enfermedades y la contaminación.                     

            Así las cosas, en los países ricos hay que reducir la producción y el consumo porque vivimos por encima de nuestras posibilidades, porque es urgente cortar emisiones que dañan peligrosamente el medio y porque empiezan a faltar materias primas vitales. Por detrás de esos imperativos despunta un problema central: el de los límites medioambientales y de recursos del planeta. Si es evidente que, en caso de que un individuo extraiga de su capital, y no de sus ingresos, la mayoría de los recursos que emplea, ello conducirá a la quiebra, parece sorprendente que no se emplee el mismo razonamiento a la hora de sopesar lo que las sociedades occidentales están haciendo con los recursos naturales. Para calibrar la hondura del problema, el mejor indicador es la huella ecológica, que mide la superficie del planeta, terrestre como marítima, que precisamos para mantener las actividades económicas. Si en 2004 esa huella lo era de 1,25 planetas Tierra, según muchos pronósticos alcanzará dos Tierras --si ello es imaginable-- en 2050. La huella ecológica igualó la biocapacidad del planeta en torno a 1980, y se ha triplicado entre 1960 y 2003.  3133141468_262f354c1c.jpg                      

               A buen seguro que no es suficiente, claro, con acometer reducciones en los niveles de producción y de consumo. Es preciso reorganizar nuestras sociedades sobre la base de otros valores que reclamen el triunfo de la vida social, del altruismo y de la redistribución de los recursos frente a la propiedad y al consumo ilimitado. Hay que reivindicar, en paralelo, el ocio frente al trabajo obsesivo, como hay que postular el reparto del trabajo, una vieja práctica sindical que, por desgracia, fue cayendo en el olvido. Otras exigencias ineludibles nos hablan de la necesidad de reducir las dimensiones de las infraestructuras productivas, administrativas y de transporte, y de primar lo local frente a lo global en un escenario marcado, en suma, por la sobriedad y la simplicidad voluntaria.                       

                    Hablando en plata, lo primero que las sociedades opulentas deben tomar en consideración es la conveniencia de cerrar --o al menos de reducir sensiblemente la actividad correspondiente-- muchos de los complejos fabriles hoy existentes. Estamos pensando, cómo no, en la industria militar, en la automovilística, en la de la aviación y en buena parte de la de la construcción. Los millones de trabajadores que, de resultas, perderían sus empleos deberían encontrar acomodo a través de dos grandes cauces. Si el primero lo aportaría el desarrollo ingente de actividades en los ámbitos relacionados con la satisfacción de las necesidades sociales y medioambientales, el segundo llegaría de la mano del reparto del trabajo en los sectores económicos tradicionales que sobrevivirían. Importa subrayar que en este caso la reducción de la jornada laboral bien podría llevar aparejada, por qué no, reducciones salacartel_pepa_portada.jpgriales, siempre y cuando éstas, claro, no lo fueran en provecho de los beneficios empresariales. Al fin y al cabo, la ganancia de nivel de vida que se derivaría de trabajar menos, y de disfrutar de mejores servicios sociales y de un entorno más limpio y menos agresivo, se sumaría a la derivada de la asunción plena de la conveniencia de consumir, también, menos, con la consiguiente reducción de necesidades en lo que a ingresos se refiere. No es preciso agregar --parece-- que las reducciones salariales que nos ocupan no afectarían, naturalmente, a quienes menos tienen.                        

               El decrecimiento no implicaría, para la mayoría de los habitantes, un deterioro de sus condiciones de vida. Antes bien, debe acarrear mejoras sustanciales como las vinculadas con la redistribución de los recursos, la creación de nuevos sectores, la preservación del medio ambiente, el bienestar de las generaciones futuras, la salud de los ciudadanos, las condiciones del trabajo asalariado o el crecimiento relacional en sociedades en las que el tiempo de trabajo se reducirá sensiblemente. Al margen de lo anterior, conviene subrayar que en el mundo rico se hacen valer elementos --así, la presencia de infraestructuras en muchos ámbitos, la satisfacción de necesidades elementales o el propio decrecimiento de la población-- que facilitarían el tránsito a una sociedad distinta. Y es que hay que partir de la certeza de que, si no decrecemos voluntaria y racionalmente, tendremos que hacerlo obligados de resultas del hundimiento, antes o después, de la sinrazón económica y social que padecemos.   

 

*Carlos Taibo es profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y colaborador de Bakeaz.

 

Unha voda moi rentable, Agag el listillo

sarampelo — 07-03-2009 GTM 1 @ 00:38

 

 

Partidos lusos solicitan a comparecencia do

 

"yernísimo" nunha Comisión de Investigación

Agag, requerido polo Parlamento portugués polo seu

 

posible implicación en crébaa de BPN e en venda de

armas. Ler máis....

 

0000016929.jpg

Fotos de "El padrino de Irak" "El yernisimo"

 0000013450.jpg

 

 

 

 

 

 

 Unha voda moi rentable. 

Xa non me lembro moi ben dás palabras de Rouco. Coido que dicía algo así: ......" a familia ten que permanecer unida. Para os católicos a familia é un ben sagrado..... " Carallo, aquel casamento que fixo o Padriño de Irak, que foi ,se lembrades, unha voda de alta alcurnia. Aquilo coido que foi máis que unha voda, foi unha festa de futuros negocios ao estilo siciliano, o Padriño e os consiglieri.

Todo ou esterco bosta e corrupción que está aflorando non PP de Madrid, Valencia e Concellos afins ao PP, non me estraña que todo iso nacera na voda deste "pijo listillo" .
 

 Xoán de Cagalloso e Soutomaior  

Comando Cultural "Os Rabiscos- O ouveo dos lobos sempre causa temor-Teo Cardalda F.

sarampelo — 06-03-2009 GTM 1 @ 00:35

Comando Cultural Os Rabiscos

 

Teo Cardalda F. 

 

O ouveo dos lobos sempre causa temor 

Xa temos outro mapa político nesta fermosa terra de Galicia. Volveu o PP a San Caetano, máis ben volveu por deméritos dos que estaban que por méritos dos que volven, en especial primou toda aquela bosta que fedía abondo no bipartito ocultando os logros que se acadaron nestes catro anos, neste caso non souberon vender moi ben o que fixeron, onde o PP tivo unha capacidade de fabricar con unha alta doses de citologia.gifdemagoxia sen argumentos unha campaña navalleira.        

Nesta sociedade de líderes escuros, mediocres e grises (poucos se salvan deste cualificativo), na que a liberdade de opinión soamente a fabrican como máximo tres grupos mediáticos, onde cada un deles buscou levar a súa sardiña onde máis quente. A cousa tivo pouco marxe para pensar libremente, os miolos non asimilaron a verdadeira razón de todo isto, non lle deu tempo, o bombardeo mediático  foi dunha machucadura continua  que nos esquecemos da verdadeira razón que nos podía interesar. Aínda hoxe eu non sei cal vai ser esa política do PP cpoder_mediatico.jpgando comece a gobernar, o motivo foi que algúns políticos coa axuda destes medios afíns  case atrofian o meu disco duro de tanto esterco que votaron á rúa.         

 Por iso atérrame que os que chegaron a gañar indiscutiblemente por maioría dos votos da poboación, traten de facer e impoñer ese modelo neoliberal tan defendido polo PP e case ocultado nesta campaña por tanta bosta mediática, xa que esa é a súa ideoloxía, sabendo que esta grande crise mundial que estamos a pasar -“lo que te rondaré morena”-, foi provocada por esas políticas desde fai dúas décadas.       

Teño  temor a que pasará coas políticas enerxéticas. ¿Que acontecerá con Plan Eólico?. Seguiran con mesmo plan onde as industrias que teñen as adxudicacións fican unha parte dos beneficios que pasarían ao pobo, ou volveremos  a esa política tebeos-exponen-muestra-guerra-civil.jpgnefasta neoliberal de adxudicacións se dar ren a cambio.               

Teño temor coa Lei de Protección do Litoral dos 500 metros do linde da costa, que vai pasar.       

Teño temor ante o que poidan facer sobre o da vivenda, cousa que a Concellería onde estivo Teresa Táboas, desde o meu punto de vista foi unha das que mellor funcionou con tódolos seus defectos. ¿Continuará esa mesma política de vivendas de protección social coa recuperación dos cascos históricos para unha boa calidade de vida?. 

Vexo moita escuridade. De tantas árbores case non me deixan ollar o monte e sinto o ouveo dos lobos que causa eses temores. Ogallá este trabucado para ben desta Galicia.